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Borgoña

Qué es el Románico


Fue a lo largo de la segunda mitad del siglo XI y del inicio del siglo XII que una serie de transformaciones propició el aparecimiento y la expansión del estilo románico. Una mayor estabilidad política fue entonces acompañada de un lento pero significativo crecimiento demográfico.

Simultáneamente, en Europa, se desarrollaron dos fenómenos cruciales para la comprensión del aparecimiento, del desarrollo y de la expansión de la arquitectura románica: el monaquismo y el culto de las reliquias.

La fundación del Monasterio de Cluny, en Borgoña, en 910, marcó un punto de cambio en la historia del monaquismo occidental. El poder de este monasterio contribuyó a la consolidación de algunos principios de unidad, que estaban en la base del lenguaje artístico común a la Europa de entonces, o sea, el arte románico.

El culto de las reliquias y las peregrinaciones fueron aspectos que superaron el fenómeno religioso y devocional.  Se revelaron factores de intercambio y de comunicación de conocimientos, transformándose en motores de la creación artística.

Fue el factor religioso, más de que cualquier otro, que contribuyó para la europeización y difusión de los elementos que permitieron definir el concepto de Románico, aunque existieron edificaciones de carácter profano, civil y militar, de gran importancia en el desarrollo y afirmación de la arquitectura románica.

El sistema de construcción que caracterizaba la arquitectura románica se comenzó a definir un poco antes de mediados del siglo XI. Fue en las regiones de Borgoña, Languedoc, Auvergne y del sudoeste francés y en los reinos peninsulares de Navarra y de Castilla, que residió la verdadera originalidad de la creación artística de aquella época.



El Románico en Portugal

El estilo Románico en Portugal surgió a finales del siglo XI, en el ámbito de un fenómeno más amplio de europeización de la cultura, que trajo a la Península Ibérica la reforma monástica cluniacense y la liturgia romana. La llegada de las órdenes religiosas de Cluny, Cister, de los Canónigos que seguían las reglas de San Agustín y de las Órdenes Militares se debe entender en el proceso de la “Reconquista” y de la organización del territorio.

La conquista de Coimbra a los moros, en 1064, por Fernando Magno de León, aportó una mayor seguridad a las regiones del norte. Esta época fue marcada por un crecimiento demográfico, por una ocupación del territorio mucho más densa y por un hábitat más estructurado.

La expansión de la arquitectura románica, en Portugal, coincidió con el reinado de don Afonso Henriques. Fue en esta época que se iniciaron las obras de las Catedrales de Lisboa, Coimbra y Oporto y que se construyó el Monasterio de Santa Cruz de Coimbra.

Siendo una arquitectura predominantemente religiosa, el Románico estuvo muy relacionado con la organización eclesiástica diocesana y parroquial y con los monasterios de las varias órdenes monásticas, fundados o reconstruidos en los siglos XII y XIII.

En Portugal la arquitectura románica se concentró, esencialmente, en el noroeste y en el centro del país, siendo coeva del período en el que se estructuró su hábitat, con las localidades y toda una organización religiosa y vecinal de poblaciones.  La expansión del estilo románico no correspondió propiamente a la reconquista, pero antes a la reorganización del territorio. Las diócesis se dividieron en parroquias que tenían una red muy densa en Entre-Douro-e-Minho.

  • Santuario de Paray-le-Monial, Borgoña, Francia Aumentar
  • Santuario de Paray-le-Monial, Borgoña, Francia Aumentar
  • Abadía de Vézelay, Borgoña, Francia Aumentar
  • Catedral de Lisboa, Portugal Aumentar
  • Catedral de Coimbra, Portugal Aumentar
  • Catedral de Porto, Portugal Aumentar
  • Monasterio de Santa Cruz, Coimbra, Portugal Aumentar
  • Iglesia de San Martín de Fromista, Palencia, España Aumentar